
Nací en Alicante, aprendí a andar en la arena de la playa. Soy amante del mar y muy buena nadadora.
¿Cómo comencé en todo esto? En el momento en que de pequeñita abrí el armario de mi abuela y descubrí vestidos con purpurina y lunares, me di cuenta que mi abuela tenía un pasado que no me había contado. Quedé totalmente fascinada cuando me mostró sus fotos de artista subida a las tablas, me hablaba de las giras que hizo y de todas las experiencias que había vivido.
Pero la gran revelación fue cuando experimenté en mis propias carnes estar arriba de un escenario. Fué con 10 años, me escogieron como actriz protagonista en una obra que fuimos de excursión en el colegio. A partir de ahí, seguí jugando, disfrazándome con volantes, lentejuelas y con todo lo que pillaba por casa.
Y un día de mayor, decidí formarme profesionalmente como actriz, también aprendí a utilizar una cámara, me puse a dirigir y lo que hiciera falta.
Mi último descubrimiento, es que canto fenomenal, así que nunca dejaré de atreverme y de explorar; de soñar con leones y bailar descalza.